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domingo, 19 de agosto de 2012

De dos errores ha nacido un tercero: Contradictio in adiecto y algunas razas de perro en el cuadragésimo tercer párrafo de El Origen de las Especies

    En su traducción de El Origen, Antonio de Zulueta asesorado por Ángel Cabrera, indica que el perro retratado en este cuadro de Velázquez junto al príncipe Baltasar Carlos es un pointer español. El que sigue es el primero de diez párrafos dedicados a la Selección inconsciente.


No es fácil entender lo que el autor pretende llamar Selección Inconsciente. Aunque en las primeras líneas pretende establecer la diferencia con lo que llama selección metódica, resulta imposible entenderlo. Así cuando dice:   Pero para nuestro objeto es más importante una forma de selección que puede llamarse inconsciente, y que consiste en que cada uno procura poseer y sacar crías de los mejores individuos   Está definiendo así a la pura selección consciente y no la inconsciente   ¿Qué ocurre? ¿Qué es pues, la selección inconsciente? ¿Es algo o no es nada?   En un intento de ayudar al autor podríamos sugerir que la selección inconsciente incluirá aquellos cambios que se obtienen como consecuencia de la selección sin ser los que se buscaban durante el proceso. Pero si se trata de eso, eso no es selección, que depende siempre de la voluntad del seleccionador, sino precisamente respuesta de la naturaleza, no a la selección, sino a un determinado programa de mejora. La selección termina cuando el seleccionador ha seleccionado.   Se pone de manifiesto así uno de los errores fundamentales de éste autor y base del darwinismo. Selección la hace el hombre, la naturaleza no selecciona. En todo caso, la naturaleza responde a los cruzamientos que el hombre realiza con los productos de la selección.    


El concepto de selección inconsciente surge en la mente del autor a consecuencia de no haber entendido lo que es el proceso de selección (un proceso consciente) y además, confundirlo constantemente con el proceso de mejora (breeding) del cual la selección es sólo una parte. De estos dos errores nace un tercero. Una contradictio in adiecto que, como iremos viendo, no es la única en la obra que nos ocupa.   Como quiera que sea, además de poner de manifiesto este grave error conceptual (Contraditio in adiecto, Fantasma semántico) en éste párrafo se indican algunos ejemplos de perros.    



 At the present time, eminent breeders try by methodical selection, with a distinct object in view, to make a new strain or sub-breed, superior to anything of the kind in the country. But, for our purpose, a form of selection, which may be called unconscious, and which results from every one trying to possess and breed from the best individual animals, is more important. Thus, a man who intends keeping pointers naturally tries to get as good dogs as he can, and afterwards breeds from his own best dogs, but he has no wish or expectation of permanently altering the breed. Nevertheless we may infer that this process, continued during centuries, would improve and modify any breed, in the same way as Bakewell, Collins, etc., by this very same process, only carried on more methodically, did greatly modify, even during their lifetimes, the forms and qualities of their cattle. Slow and insensible changes of this kind could never be recognised unless actual measurements or careful drawings of the breeds in question have been made long ago, which may serve for comparison. In some cases, however, unchanged, or but little changed, individuals of the same breed exist in less civilised districts, where the breed has been less improved. There is reason to believe that King Charles' spaniel has been unconsciously modified to a large extent since the time of that monarch. Some highly competent authorities are convinced that the setter is directly derived from the spaniel, and has probably been slowly altered from it. It is known that the English pointer has been greatly changed within the last century, and in this case the change has, it is believed, been chiefly effected by crosses with the foxhound; but what concerns us is, that the change has been effected unconsciously and gradually, and yet so effectually that, though the old Spanish pointer certainly came from Spain, Mr. Borrow has not seen, as I am informed by him, any native dog in Spain like our pointer.    


Criadores eminentes procuran, mediante selección metódica, en vista de un fin determinado, obtener una nueva línea o sub-raza superior a todo lo de su clase en el país. Pero para nuestro objeto es más importante una forma de selección que puede llamarse inconsciente, y que consiste en que cada uno procura poseer y sacar crías de los mejores individuos. Así, uno que intenta tener pointers, naturalmente, procura adquirir tan buenos perros como puede y después obtiene crías de sus mejores perros, pero sin tener deseo ni esperanza de modificar permanentemente las razas. Sin embargo, debemos deducir que este procedimiento, seguido durante siglos, mejoraría y modificaría cualquier raza, del mismo modo que Bakewell, Collins, etc., por este mismo procedimiento, pero llevado con más método, modificaron mucho, sólo con el tiempo de su vida, las formas y cualidades de su ganado vacuno. Cambios lentos e insensibles de esta clase no pueden nunca reconocerse, a menos que mucho tiempo antes se hayan hecho de las razas en cuestión medidas positivas y dibujos cuidadosos que puedan servir de comparación. En algunos casos, sin embargo, individuos no modificados, o poco modificados, de la misma raza existen en distritos menos civilizados donde la raza ha sido menos mejorada. Hay motivo para creer que el faldero King Charles ha sido inconscientemente modificado en sumo grado desde el tiempo de aquel monarca. Algunas autoridades competentísimas están convencidas de que el perro setter desciende directamente del spaniel, y probablemente ha sido lentamente modificado a partir de éste. Es sabido que el pointer inglés ha cambiado mucho en el último siglo, y en este caso el cambio se ha efectuado, según se cree, mediante cruzamiento con el foxhound; pero lo que nos interesa es que el cambio se ha efectuado inconsciente y gradualmente, y, sin embargo, es tan positivo que, aunque el antiguo pointer español vino seguramente de España, míster Borrow, según me ha informado, no ha visto ningún perro indígena en España semejante a nuestro pointer