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viernes, 31 de agosto de 2012

Conclusión errónea y fin del primer capítulo en el quincuagésimo sexto párrafo de El Origen de las Especies






To sum up on the origin of our domestic races of animals and plants,

comienza intempestivamente éste párrafo. Pero,….¿Qué puede decir el autor para resumir éste primer capítulo acerca del origen de nuestras razas domésticas de animales y plantas? Poco que no sea lo que todo el mundo sabe: Que todas y cada una de las variedades y razas domésticas proceden de especies naturales a las cuales pertenecen y que, por las condiciones de la vida en cautividad, así como por la consecuencia de los procesos de mejora genética (que no de selección),  muestran una gran diversidad, lo cual no implica que de una especie hayan surgido otras en cautividad, sino variaciones.



El error permanece en la conclusión final:



Over all these causes of change, the accumulative action of selection, whether applied methodically and quickly, or unconsciously and slowly, but more efficiently, seems to have been the predominant power.



Por encima de todas estas causas de cambio, la acción acumulada de la selección, ya aplicada metódica y activamente, ya inconsciente y lentamente, pero con más eficacia, parece haber sido la fuerza predominante.





Y esto es falso por dos razones. Primero,  no hay selección inconsciente. Segundo no se trata de acción acumulada de la selección sino de mejora.









To sum up on the origin of our domestic races of animals and plants. Changed conditions of life are of the highest importance in causing variability, both by acting directly on the organisation, and indirectly by affecting the reproductive system. It is not probable that variability is an inherent and necessary contingent, under all circumstances. The greater or less force of inheritance and reversion determine whether variations shall endure. Variability is governed by many unknown laws, of which correlated growth is probably the most important. Something, but how much we do not know, may be attributed to the definite action of the conditions of life. Some, perhaps a great, effect may be attributed to the increased use or disuse of parts. The final result is thus rendered infinitely complex. In some cases the intercrossing of aboriginally distinct species appears to have played an important part in the origin of our breeds. When several breeds have once been formed in any country, their occasional intercrossing, with the aid of selection, has, no doubt, largely aided in the formation of new sub-breeds; but the importance of crossing has been much exaggerated, both in regard to animals and to those plants which are propagated by seed. With plants which are temporarily propagated by cuttings, buds, etc., the importance of crossing is immense; for the cultivator may here disregard the extreme variability both of hybrids and of mongrels, and the sterility of hybrids; but plants not propagated by seed are of little importance to us, for their endurance is only temporary. Over all these causes of change, the accumulative action of selection, whether applied methodically and quickly, or unconsciously and slowly, but more efficiently, seems to have been the predominant power.









Resumamos lo dicho acerca del origen de las razas domésticas de animales y plantas. El cambio de condiciones de vida es de suma importancia en la producción de la variabilidad, tanto actuando directamente sobre el organismo como indirectamente influyendo en el aparato reproductor. No es probable que la variabilidad sea una contingencia inherente y necesaria en todas las circunstancias. La fuerza mayor o menor de la herencia y reversión determinan qué variaciones serán duraderas. La variabilidad está regida por muchas leyes desconocidas, de las cuales la del crecimiento correlativo es probablemente la más importante. Algo -cuánto, no lo sabemos- puede atribuirse a la acción determinada de las condiciones de vida. Algún efecto -quizá grande- puede atribuirse al creciente uso o desuso de los diversos órganos. El resultado final se hace así infinitamente complejo. En muchos casos, el cruzamiento de especies primitivamente distintas parece haber representado un papel importante en el origen de nuestras razas. Una vez que en un país se han formado diferentes razas, su cruzamiento casual, con ayuda de la selección, ha ayudado, sin duda, mucho a la formación de nuevas sub-razas; pero se ha exagerado mucho la importancia del cruzamiento, tanto por lo que toca a los animales como respecto a aquellas plantas que se propagan por semillas. En las plantas que se propagan temporalmente por esquejes, injertos, etc., es inmensa la importancia del cruzamiento, pues el cultivador puede en este caso desatender la extrema variabilidad, tanto de los híbridos como de los mestizos, y la esterilidad de los híbridos; pero las plantas que no se propagan por semillas son de poca importancia para nosotros, pues su duración es sólo temporal. Por encima de todas estas causas de cambio, la acción acumulada de la selección, ya aplicada metódica y activamente, ya inconsciente y lentamente, pero con más eficacia, parece haber sido la fuerza predominante.