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lunes, 19 de noviembre de 2007

August Weismann I: La barrera imaginaria del doctor Weismann




August Weismann es un personaje importante en el mundo de la ciencia de finales del siglo XIX. Entre otras cosas, pasó a la Historia por inventarse una teoría, la de la continuidad del plasma germinal o dicho de otro modo de la separación entre la línea somática y la línea germinal , base fundamental sobre la que se sustentaron la visión dogmática de la imposibilidad de la herencia de caracteres adquiridos y el neodarwinismo.

Digo inventarse porque dicha barrera no existe: no hay tal barrera real entre células somáticas y células germinales. La barrera somático-germinal es una barrera inventada.

Dicha teoría reconoce dos tipos de tejidos en los organismos, dos líneas (linajes) : La línea somática y la línea germinal. Mientras que la primera constituye la mayor parte del cuerpo de un individuo, la segunda es su parte “inmortal” a partir de la que se formarán las células reproductoras o gametos para su reproducción. Como todo el organismo procede de una sola célula, suponemos que ésa célula pertenece a la línea germinal.
La línea germinal constituiría así la continuidad de la información genética entre generaciones, mientras que la línea somática, sería una especie de sub-producto. Ya veremos, más adelante, cómo resuelve Goldschmidt este problema con unos dibujitos.
Así, una teoría gratuitamente inventada no sólo se publica y se difunde, sino que se convierte en la base para rechazar rotundamente la herencia de los caracteres adquiridos. Todo lo importante ocurriría en la línea germinal. El resto del organismo sería material de segunda clase, producto de deshecho del plasma germinal. A partir de entonces y por uno de esos avatares históricos que requerirán mucho y cuidadoso análisis, el darwinismo salió reforzado. Se comenzó a llamar Neodarwinismo a la fusión de la teoría de la evolución por selección natural y la hipótesis del plasma germinal de Weissmann.

Pues bien, dicha discontinuidad es simple y llanamente inexistente en bacterias, hongos y en plantas. Pensar que en animales no existen mecanismos de comunicación que puedan alterar la dotación genética del plasma germinal es un atrevimiento que está muy lejos de ser demostrado. En bacterias y en organismos unicelulares, no tiene sentido alguno. El punto de partida de Weismann no tiene ninguna base, pero….. acaso sus experimentos la tienen?.