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miércoles, 26 de septiembre de 2012

Error grave y contaminación mental en el párrafo septuagésimo primero de El Origen de las Especies



Lo mismo que constantemente el autor pasa de la granja a la naturaleza, también salta arbitrariamente de una situación teórica a una real. Para un científico es importante distinguir entre ambas y no hacerlo tiene sus riesgos. Así, tal indeterminación le lleva a errores como el que se condensa en el breve párrafo que hace el número septuagésimo primero. Si el autor quiere referirse a la compleja situación que existe en la naturaleza, cierto es que hay casos dudosos en los que no sabremos si debemos clasificar como especies distintas o variedades. A tal fin, hay criterios, aplicables después de cierto trabajo de tal manera que,  no necesariamente ha de existir siempre la confusión que el autor pretende.  Al contrario de lo que indica este autor subversivo para la taxonomía, sí que se ha trazado una línea fija de demarcación entre especies y subespecies: Si los individuos pueden reproducirse entre sí, nos encontramos con individuos de la misma especie.



Haya muchos o pocos casos difíciles, lo importante es que, al contrario de lo que indica el autor en este párrafo, si que existe un criterio de discontinuidad. No hay una serie continua y la mente no debe dejarse contaminar por falsas ideas. Las especies son una realidad muy importante en la naturaleza, al igual que en las granjas. Las diferencias, al contrario de lo que el autor indica, son notables y el tránsito no es gradual.









71.

Certainly no clear line of demarcation has as yet been drawn between species and sub-species—that is, the forms which in the opinion of some naturalists come very near to, but do not quite arrive at, the rank of species; or, again, between sub-species and well-marked varieties, or between lesser varieties and individual differences. These differences blend into each other by an insensible series; and a series impresses the mind with the idea of an actual passage.



Indudablemente, no se ha trazado todavía una línea clara de demarcación entre especies y subespecies -o sean las formas que, en opinión de algunos naturalistas, se acercan mucho, aunque no llegan completamente, a la categoría de especies-, ni tampoco entre subespecies y variedades bien caracterizadas, o entre variedades menores y diferencias individuales. Estas diferencias pasan de unas a otras, formando una serie continua, y una serie imprime en la mente la idea de un paso real.



Imagen de Percrucem and lucem